11:42 am
Evangelio de domingo
La Biblia del día
Noticias espiritual
Plegaria y oraciones
Calendarios de san Chárbel
Directorio de visitantes
Publicaciones
Imágenes
Vídeo
Amigos de San Chárbel
Otros sitios religiosos
Firmen el libro de oro
Cartas de los países
Contáctanos
Plan del sitio
Declaración de privacidad
Download the official Application of the monastery Saint Maron - Sanctuary of Saint Charbel on the App Store
Download the official Application of the monastery Saint Maron - Sanctuary of Saint Charbel on Google Play
Visit our Facebook Page
Evangelio de domingo
10 domingo del Pentecostés
Matéu 12:22-32
La blasfemia contra el Espíritu Santo

22    Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba.
23     Y toda la gente estaba atónita, y decía: ¿Será éste aquel Hijo de David?
24    Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios.
25     Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá.
26    Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?
27    Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.
28    Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.
29    Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa.
30    El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.
31    Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.
32    A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.

Meditación:

¿Porque Jesús curó un endemoniado ciego y mudo?
El milagro de la curación de Jesús a un endemoniado ciego y mudo indica que se compadece de la humanidad y cura sus enfermedades espirituales y corporales aun sean crónicas o incurables.
El mensaje de Jesús llegó a la gente porque sintieron que era el Hijo de David, es decir que era él Cristo y que estaba haciendo estas obras por poder divino.
Sin embargo, los fariseos en vez de ser los primeros a notar esta verdad, consideraron que Jesús no estaba haciendo milagros por el poder de Dios; por eso el Señor trató de hacerles comprender que estaba haciendo todo eso porque era el Hijo de Dios.
Jesús expulso los demonios porque quería prevenir a los fariseos de que el reino de Dios había llegado y que su triunfo sobre la enfermedad y la maldad en este milagro predicaba su triunfo total sobre la muerte y las tinieblas por el medio de su muerte y resurrección.
Pero el rechazo de los fariseos hacia Jesús es debido al amor del poder y el dinero. Todo eso les hacía alejarse de Jesús y rechazarlo, es que representaba un peligro enorme para ellos. Ellos eran los líderes del pueblo y la confianza de la gente en El pudiera alejarla de ellos. La reacción de los fariseos es un indicio de su rechazo a la obra de Dios en ellos. En lugar de sentir el Espíritu de Dios que indicó al pueblo que Jesús que estaba curando los enfermos y expulsando a los demonios era el Hijo de Dios.

¿Qué significa, para nosotros, este milagro?
    A medida que acerquemos de Jesús y hagamos su voluntad, volveremos liberados del espíritu de este mundo. El murió y resucitó para salvarnos del mal y su poder sobre nosotros. Por eso no aceptamos ningún otro rey sobre nuestra vida, es que El no pide nada para él mismo y no “reina” por la fuerza y la espada sino respeta nuestra libertad y nos invita a volver hijos de Dios y sus hermanos.
    Jesús nos enseña también a decir siempre la verdad, por eso tenemos que aceptar el Espíritu Santo, es que es el espíritu de la verdad. Nuestro rechazo del Espíritu Santo es el rechazo de la verdad. De ahí que Jesús nos previene que nos dirijamos hacia la perdición si insistimos en mentir y rechazar la verdad.
    Entonces tenemos que comprometernos con la verdad cual sea el precio, aún sea la muerte sobre la cruz tal como Jesús.